BRASIL: Se prevé que el fraude a través de Pix alcance los 28 millones de casos en Brasil para 2025.

El número de estafas digitales sigue en aumento en Brasil. Una encuesta de la Asociación para la Defensa de Datos Personales y del Consumidor (ADDP) revela que, entre enero y septiembre de 2025, el país registró 28 millones de fraudes relacionados con Pix, consolidando el sistema de pagos instantáneos como el principal objetivo de los delincuentes.

El estudio también identificó 2,7 millones de estafas en compras online, 1,6 millones de fraudes por WhatsApp y 1,5 millones de casos de phishing: correos electrónicos y mensajes falsos que imitan comunicaciones de bancos y empresas para robar datos y contraseñas. Los llamados «centros de llamadas falsos» se presentan con la misma frecuencia.

Según el informe, las estafas financieras representan el 47% del fraude digital en el país, seguidas del robo de identidad (15%), las filtraciones y los ataques informáticos (22%) y el fraude en el comercio electrónico (16%). El grupo más afectado es el de los mayores de 50 años, que constituyen el 53% de las víctimas.

«Las estafas digitales han evolucionado rápidamente, impulsadas por el uso de la inteligencia artificial, la popularización de Pix y la falta de alfabetización digital», destaca Francisco Gomes Junior, presidente de ADDP, organización que realizó el estudio. «Lo que antes eran incidentes aislados se ha convertido en una industria estructurada, con bandas organizadas y kits de fraude listos para usar»

El informe también llama la atención sobre el creciente uso de deepfakes, que simulan voces y rostros reales para llevar a cabo fraudes de identidad, y señala que Brasil ocupa el segundo lugar en el ranking mundial de ciberataques, con 700 millones de intentos anuales, lo que equivale a 1.379 ataques por minuto.

Las pérdidas financieras asociadas a las estafas varían según la fuente. Se estima que oscilan entre los 10 y los 112 millones de reales en 2024, cifra que se prevé aún mayor en 2025 debido al subregistro.

«Una gran parte de las víctimas no denuncia ante la policía, ya sea por vergüenza, desconocimiento o temor a la impunidad. Esto distorsiona las cifras y debilita las políticas públicas de prevención», subraya Francisco.

Como medidas de contención, la asociación recomienda reforzar la educación digital, crear protocolos de verificación domésticos y corporativos (como el llamado protocolo de «dos confirmaciones y diez segundos») y utilizar la autenticación multifactor y límites de transacciones en Pix.

«La lucha contra las estafas digitales es colectiva. Cuanto más sepan las personas identificar una estafa y reaccionar metódicamente, menos rentable será el delito», concluye Gomes Junior.

Fuente: Tiinside