COLOMBIA: CEO de Nubank alerta sobre riesgos en la nueva era de pagos digitales

David Vélez, fundador y CEO de Nubank, lanzó una advertencia clave: la llegada de Bre‑B, el nuevo sistema nacional de transferencias inmediatas, abre posibilidades reales de fraude, aunque también abre la puerta a una transformación financiera profunda.

Este adelanto tecnológico supone una oportunidad histórica para modernizar la economía, incentivar la inclusión y reducir el uso de efectivo. Pero también exige inteligencia colectiva, vigilancia activa y protección efectiva: véase la visión del ejecutivo colombiano, cuya firma fue pionera en llevar la banca digital a millones de consumidores en Latinoamérica.

Desde el 14 de julio de 2025, Colombia puso en marcha Bre B, un sistema promovido por el Banco de la República que permite enviar dinero entre entidades financieras de forma inmediata, gratuita y disponible 24/7.

Este sistema funciona con una “llave digital” por ejemplo, un número de celular, correo electrónico o número de cédula, que puede asociarse a una cuenta bancaria y ser utilizado para realizar transferencias sin conocer datos bancarios tradicionales. Nubank Colombia incentiva la adopción con un reembolso del impuesto del 4 × 1.000 durante tres meses, hasta octubre de 2025.

Para Vélez, esta implementación marca el “principio del fin del dinero en efectivo”. Considera que la digitalización facilitará el acceso al crédito, promoverá el ahorro y formalizará transacciones en el sector informal, beneficiando a pequeños negocios y usuarios sin historial financiero.

“Es posible que haya casos de fraude, aunque hay buenas herramientas para minimizar el impacto de la ciberdelincuencia y proteger a los clientes”.

En Brasil, donde Nubank y el sistema Pix fueron pioneros, se registraron incidentes con usuarios que no tenían entrenamiento o información suficiente. Por eso, la educación financiera y las herramientas de seguridad son piezas clave para evitar que el sistema sea vulnerable a ataques, suplantaciones o estafas.

Nubank ya cuenta con herramientas de seguridad diseñadas para reducir riesgos: tecnologías de autenticación, monitoreo en tiempo real, bloqueo de transacciones sospechosas y protocolos de reembolso ante fraudes. Aun así, Vélez enfatiza que el usuario también tiene un rol activo: es fundamental que cada cliente conozca cómo funciona la “llave digital” y cómo activarla o desactivarla de forma segura.

Además, la regulación estatal y las instituciones financieras deben coordinar protocolos de respuesta rápida, campañas de difusión y canales de denuncia accesibles, especialmente para usuarios sin experiencia en digitalización.