LATAM: Suplantación de identidad, genera pérdidas en Latinoamérica por más de 23 mil millones de dólares

El fraude digital se ha consolidado como una de las principales amenazas en Latinoamérica, generando pérdidas estimadas en más de 23 mil millones de dólares anuales según organismos internacionales de ciberseguridad. Entre las tácticas más utilizadas por los cibercriminales destacan la creación de redes sociales y sitios web falsos que imitan a marcas reconocidas para engañar a los usuarios.

De acuerdo con el último informe de Appgate, el phishing es la modalidad más frecuente en la región Andina, donde representa el 70 % de los incidentes reportados en países como Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú. En el Cono Sur, en cambio, el 84 % de los ataques corresponde a fraudes en redes sociales, y solo un 15 % a phishing. En México y Centroamérica, las cifras se mantienen más equilibradas, con 42 % para phishing y 39 % para redes sociales falsas.

Los datos del Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) de Appgate muestran un crecimiento preocupante en ataques que explotan el uso indebido de marca, con un aumento del 81 %, además de un alza del 48 % en filtración de información sensible y 37 % en phishing respecto al semestre anterior.

Los atacantes manipulan la confianza en marcas reconocidas para evadir defensas tradicionales y emplear técnicas más difíciles de desactivar”, explicó David López, vicepresidente de Appgate para Latinoamérica.

Según el directivo, es necesario adoptar soluciones adaptativas que combinen tecnología y educación del usuario para anticipar los ataques y no solo bloquearlos.

Por su parte, un análisis de Kaspersky reveló una campaña de phishing de gran escala con más de mil dominios maliciosos de origen chino, diseñados para suplantar tiendas en línea de ropa, calzado, accesorios, artículos deportivos, supermercados y grandes superficies. El objetivo principal: robar datos personales y bancarios de los compradores.

México, Chile y Brasil se encuentran entre los países más afectados, mientras que en Colombia la amenaza es aún mayor debido al bajo nivel de conocimiento sobre phishing: solo el 45 % de los usuarios sabe identificar este tipo de estafa.

Los sitios fraudulentos imitan casi a la perfección a las tiendas oficiales y emplean dominios manipulados —con duplicación de letras, sustitución por números o guiones— para engañar a los usuarios. Una vez dentro, solicitan datos personales como nombre, dirección, teléfono y correo electrónico, además de información financiera al simular un proceso de compra legítimo. Aunque ofrecen múltiples métodos de pago, los datos ingresados son capturados directamente por los estafadores.

Con esta información, los delincuentes pueden clonar tarjetas, realizar cargos no autorizados, cometer fraudes adicionales o incluso vender los datos en el mercado negro. Esto agrava la situación en Colombia, donde el 49 % de los usuarios comparte información personal al comprar en línea.

Este tipo de campañas aprovecha la popularidad de las marcas, la confianza de los usuarios y el atractivo de las ofertas de temporada para engañar de forma masiva”, señaló María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky.

Ambos informes, de Appgate y Kaspersky, coinciden en que el fraude digital en Latinoamérica está en crecimiento y diversificación, lo que exige mayor colaboración entre empresas, proveedores de tecnología y consumidores para reducir la vulnerabilidad y mitigar un problema que ya genera pérdidas multimillonarias en la región.

Fuente: eSemanal y LatinPyme